Header Ads


Nuestro Pueblo. Nuestra Gente. Nuestra Cultura.

Recordando a Aurelio Vargas Reyes, mejor conocido como Saso.

Saso tenía un billar en la calle el Sol, adyacente al reconocido charco del Higo, que por más de dos décadas (los años 70’s, 80’s y 90’s), fue el lugar por excelencia de los jóvenes aficionados del juego de billar. El “billar de Saso”, como comúnmente era identificado el lugar, por su ubicación céntrica era uno de los más concurridos en aquellos años por jóvenes y adultos de diferentes edades que se daban cita allí para echar una mano de billar.

Pero allí no solo se jugaba billar. También se jugaba al dominó, y en la temporada de los juegos de béisbol se apostaba al equipo favorito, que para esos tiempos los contrincantes eran, mayormente, el equipo de los Tigres del Licey y el de las Águilas Cibaeña. A los lejos se podían escuchar las discusiones de los juegos de billar y dominó. A veces se desbordaban las pasiones y los jugadores terminaban en la calle dándose trompadas o parecían espadachines con los tacos del billar.

Saso fue más conocido por ser uno de los fanáticos más acérrimo de la pelota dominicana, específicamente el equipo del Licey, el cual siguió hasta la hora de su muerte. Su pasión por el béisbol era tan extrema que cuando en los campeonatos el Equipo del Licey perdía de otro equipo rival, estrellaba contra el pavimento un radito de pilas en el que escuchaba los juegos.

Saso, un ícono de nuestro pueblo. Paz a su Alma

No hay comentarios